Desde 2007 año en que ingresé a la Unidad Ajusco de nuestra casa de estudios, hasta el semestre corriente, no había sido blanco de maltrato por parte del personal de reprografía como ocurrió el 19 de Marzo del año en curso. En mis visitas a ese servicio, que es muy económico y que por ende utilizamos muchos estudiantes, este semestre denominado 2010 - II ha sido un calvario asistir al servicio de fotocopias, supongo que debe ser atribuido a una restricción en cuanto al número de copias que se deben otorgar por alumno cada día, debido en origen, a un recorte en este tipo de servicios, tal caso semejante al del servicio de impresiones en la biblioteca que se redujo de 20 a 15 unicamente y sin siquiera tomar en cuenta las necesidades del alumnado.
Desarrollando brevemente, cabe destacar que lo ocurrido el 19 de marzo no fue lo único, ya que anteriormente tuve dos malas experiencias en ese mismo servicio debido a la prepotencia con que el personal adscrito a dicha área trata a los usuarios, la primer ocasión se me levantó la voz por el resello de la credencial, siendo que argumenté que eran los primeros días de clases y que tenía mi tira de materias actualizada, y la segunda ocurrió cuando el personal que trabaja con las máquinas reproductoras se molestó porque según ellos me hacían falta fotocopias por pagar, cosa que había hecho y entregué mi ticket a la misma persona que me reclamaba tal falta, pero que por estar platicando y comiendo en el área de reprografía, había intercalado mi ticket con el resto que traía en la mano, por último, lo ocurrido el 19 de marzo fue la gota que derramó el vaso, puesto que el señor Victor Suárez Mares quién se ostenta como el Jefe General de Reprografía se portó de manera déspota al solicitarle las fotocopias (58) que correspondían a material de la materia de Diseño Instruccional de 4° semestre que encargó la académica a cargo de impartir dicha asignatura en uno de los grupos de la Lic. en Psicología Educativa, y que por si fuera poco ya había sido fotocopiada para otr@s copañer@s y que exclusivamente se me negó a mí, por tener "mala suerte" como argumentó el personal que me atendió aquél día.
Dadas las circunstancias anteriores y siendo que a dos de mis compañeras les negaron el mismo servici,o posteriormente les comenté que acudiría al OIC de la UPN a levantar mi queja, pero como siempre ocurre en estos casos, son pocos los que se atreven a denunciar las arbitrariedades, tal vez por miedo o tal vez por apatía.
Se adjunta a este mensaje los documentos digitalizados correspondientes a la queja que se hizo el mismo día del suceso y la respuesta del OIC, les mantendré al tanto.